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 ¡Toma castaña!

Hoy os traemos un cremoso de castaña. Una receta muy sencilla, palatable, untable y nutritiva. Una alternativa culinaria a las míticas castañas asadas.

Su base es la castaña, maravillosa fuente de carbohidratos y minerales. Podemos disfrutarlas durante el otoño y principios del invierno, en fresco, o bien consumirlas durante todo el año en su versión deshidratada, las pilongas.

 

Material culinario

Una batidora potente, o batidora de mano.

Una olla.

Una biobolsa para hacer leche vegetal (si quieres hacértela tú misma).

Tiempo necesario

30 min de preparación en total (si ya tienes la leche vegetal hecha/comprada).

Ingredientes BIO

– Castañas al gusto, lavadas.

– Dos piezas de anís estrellado.

– Una rama de canela.

– Leche vegetal de avena, almendras o arroz (puedes ver cómo hacer leche de almendras aquí).

– Pizca de sal marina, sin refinar.

Agua de calidad.

NOTA: puedes partir de castañas pilongas o de castañas frescas.

Procedimiento

1. El modo de preparación varía según las castañas elegidas. Si son frescas puedes partirlas directamente a la mitad y ponerlas a cocer en una olla con un fondo de agua, junto con la pizca de sal marina, la rama de canela y el anís estrellado. También puedes pelarlas antes de cocerlas, aunque cuando están cocinadas resulta más fácil extraerle la cáscara (pericarpo) y la piel (epispermo).

Cuécelas durante 10-15 min aproximadamente, o hasta que veas que están blandas.

Si eliges las deshidratadas o pilongas, puedes ponerlas directamente a cocer, sin necesidad de pelarlas en ningún momento. El tiempo de cocción varía, pero suele estar también en 15 min aproximadamente.

2. Descarta el agua y las especias, y quédate únicamente con las castañas.

3. Pélalas (o no, según lo elegido).

4. Titúralas con la ayuda de una batidora, y vete añadiendo leche vegetal hasta obtener una consistencia cremosa.

La consistencia variará según tu apetencia: más leche vegetal si quieres un resultado más cremoso, y menos si quieres más untable.

5. Conserva tu cremoso de castañas en un recipiente tipo el de la imagen. Déjalo enfriar con la tapa abierta y luego consérvalo en la nevera. Se mantendrá durante 1 semana perfectamente. También podrías hacer conservas con ella.

 

SIRVE el cremoso de castañas con pan de calidad como este, este o este, o junto a unos crackers como estos o estos, por ejemplo.

 

¿Por qué esta receta?

Este cremoso de castaña es una receta indicada para las épocas más frías del año. La canela aporta calor a la receta, así como propiedades antimicóticas. Además, mejora la entrada de azúcares en sangre de los alimentos a los que acompaña, por lo que regula la glucemia. Puedes leer más sobre la canela aquí. El anís estrellado hace más digestiva a la castaña, además de aportar propiedades antivíricas (¿sabes que es el principal componente del tamiflú?). Y sobre la castaña, puedes leer más aquí.

 Si quieres más info de estos u otros ingredientes, puedes consultar el glosario. Poco a poco irá creciendo con nuevas fichas de alimentos que empleamos en nuestra cocina.