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Este curso en el instituto me ha tocado impartir, junto con otras, la materia de Ciencias de la Tierra y del Medioambiente (CTMA). Tres intensas horas a la semana en las que abordamos temas tan importantes como la relación del ser humano con la Tierra, los impactos ambientales, medidas de prevención y predicción, corrección de riesgos, huella ecológica, etc.

Si bien son contenidos que ya tengo presentes en mi vida, trabajarlos cada semana hace que mi consciencia sea mayor y más firme.

 

El último día hablamos sobre la huella ecológica. Y es tal la sensación con la que se quedó el alumnado, que me dije cómo de importante sería compartirlo también con vosotros y vosotras, que me leéis desde diferentes partes del mundo.

 

La Huella Ecológica es la medida del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza. Está representada por la superficie necesaria para producir los recursos y absorber los impactos de dicha actividad (definición extraída de la web del WWF).

 

Para que lo entiendas, te pondré un ejemplo: el ciclo de vida de la camiseta de algodón que llevas puesta. Todo comienza con el cultivo del algodón, para lo que se emplean semillas seleccionadas, pesticidas y fertilizantes químicos, agua para el riego y grandes cantidades de combustibles fósiles para mover la maquinaria agrícola. Para la confección se consume electricidad, agua y colorantes químicos para el teñido, plástico para los hilos (no siempre con algodón 100%), etc. Luego hay que transportarla hasta los lugares de venta, en los cuales también se hace un consumo de electricidad. Tras su adquisición, le habrás quitado envoltorios, alfileres, etiquetas y, para su mantenimiento, la habrás lavado (y quizá secado en secadora) y planchado varias veces. Y cuando ya esté deteriorada (y a veces, ni lo suficiente), la tirarás a la basura.

 

Tabla 1. Matriz para el análisis del ciclo de vida completo de un producto (adaptada del libro de texto Ciencias de la Tierra y del Medioambiente, 2º Bachillerato, Ed. Mc Graw Hill)

 

La matriz indicativa que te presento (tabla 1) se emplea para el Análisis del Ciclo de Vida (ACV) completo de un producto, para evaluar el/los impacto/s ambiental/es de todas y cada una de las fases de obtención de las materias primas, producción, distribución, uso y eliminación de residuos generados. Con ella se valora si un producto puede o no llevar una ecoetiqueta, que es la que garantiza que el producto es respetuoso con el medioambiente. Puedes leer más sobre ecoetiquetas aquí.

 

Figura 1. La Etiqueta Ecológica de la UE es un sistema fiable, transparente y no discriminatorio válido en toda la UE y en los países de la AELC (Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein).

 

Volviendo a tu camiseta de algodón. En cada una de las fases de su ciclo de vida se han generado una serie de impactos ambientales. Si al de esa única camiseta de algodón le sumas el del resto de tu ropa y demás útiles que consumes, empleas o compras, junto con tus hábitos (forma de transportarte, calefacción, etc) a lo largo de tu vida obtienes tu huella ecológica. Y si a tu huella ecológica le sumas la del resto de personas que habitamos la Tierra, obtienes la huella ecológica total.

Pues bien, desde la década de 1970 estamos en déficit. Es decir, tenemos una demanda anual de recursos que supera lo que la Tierra puede regenerar cada año. La humanidad empleamos el equivalente a 1,7 Tierras. La Tierra necesita un año y seis meses para regenerar el impacto que generamos en un año (sobrepesca, deforestación, emisión de gases de efecto invernadero, etc.).

Figura 2. World footprint (1,7 Tierras)

 

En el ranking de países listados según su huella ecológica, España está en el puesto número 21, con 176.000.000 hag. Los tres primeros puestos los ocupan China (5.200.000.000 hag), Estados Unidos de América (2.670.000.000 hag) e India (1.450.000.000 hag). Eso significa que en España, de media, cada uno de nosotros necesitaría 3,8 Tierras para mantener el ritmo actual. ¡Qué horror!

 

Imagen 3. Huella Ecológica promedio en hectáreas globales (HAG) por persona y por país, en 2014. Mapa mundial de la Huella Ecológica nacional por persona, en 2014. (Global Footprint Network, 2018). La información se expresa en hectáreas globales (HAG).

 

Con todo ello, y sin tomar medidas, se prevee que en el 2050 serán necesarios 3 planetas para satisfacer nuestras necesidades.

 

Y seré sincera, se me están cayendo las lágrimas en este momento. Nos estamos cargando en un siglo lo que a la Tierra le supuso miles de años crear. Sí o sí debemos comenzar a tomar medidas. Y como soy muy fan de Eduardo Galeano y del movimiento “Acción Poética”, aquí te dejo este precioso y potente mensaje:

 

 

En Instagram (vdevegetal) he creado un destacado con el nombre “hogar”. Ahí compartiré lo que vamos haciendo a nivel particular para reducir nuestra huella ecológica y convertir nuestro hogar en un espacio más saludable.

¿Y tú? ¿Qué harás?

 

Mientras tanto, aquí te dejo dos enlaces con los que puedes estimar tu huella ecológica:

http://www.footprintcalculator.org/

http://www.tuhuellaecologica.org/

 

Nuestros biobolsos de algodón 100% bio, ilustradis oir nuestra amiga Minia Regos y serigrafiados en tinta bio por estudio Volta!. Puedes usarlos de bolsos en tu día a día, o de bolsas para la compra. ¡Pásate por nuestra tienda online!

 

Un super abrazo.

¡Nos vemos en las redes y en las aulas!