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La mandarina (Citrus reticulata) ya se cultivaba en China y la India hace como mínimo hace unos 3.000 años. En la actualidad, en España ya son un cultivo popular, junto con otros cítricos como la naranja, el limón o el pomelo, por ejemplo. A modo de curiosidad deciros que tenemos en casa un árbol de kumquat, y que estamos maravillados con este cítrico de piel dulce y pulpa ácida.

Una mandarina de tamaño medio (88 g) nos aporta calcio (33 mg/100g), magnesio (11 mg/100g), fósforo (18 mg/100g), potasio (146 mg/100g), vitamina C (23,5 mg/100g), folato (14 µg/100g) y carotenoides (provitamina A – 1,056 mg/100g).

Su sabor es fresco, y su “naturaleza” también (según la Medicina Tradicional China, MTC), siempre y cuando se consuma en fresco, no deshidratada.

La temporada de mandarinas frescas es de noviembre a marzo. Puedes ver la tabla informativa de frutas de temporada aquí. ¡Anímate a comer de temporada!

CONSEJOS CULINARIOS:

Ya sabes que en V de Vegetal defendemos el consumo de alimentos BIO, así que cuando te comas una mandarina BIO, puedes guardar la monda y deshidratarla sobre un radiador o al sol, por ejemplo. En casa quedará un aroma fresco maravilloso. Y en épocas en las que no haya mandarinas frescas, te vendrá genial tenerla deshidratada, pues según la MTC es de “naturaleza templada” y ayuda a eliminar la “humedad del cuerpo”, los “líquidos sobrantes”, los “tóxicos”. Con ella te puede hacer este brebaje: decocción de la piel, una ramita de canela y unos clavos, durante 5 minutos, en agua de calidad.

COCINA FUNCIONAL CON MANDARINAS:

MÁS USOS: 

Las hermanas Esturirafi te cuentan aquí cómo hacer un ambientador casero con mondas de cítricos :-). ¡Gracias chicas!