Destripando la realidad entre salud, industria alimentaria y publicidad

¿Existe algún nexo entre patología, industria alimentaria y su publicidad? Desgraciadamente sí…

El pasado 30 de marzo de este mismo año, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó una nota de prensa con las defunciones según la causa de muerte del año 2014. De ella se extrae:

El grupo de las enfermedades del sistema circulatorio se mantuvo como la primera causa de muerte (tasa de 252,7 fallecidos por cada 100.000 habitantes), seguida de los tumores (237,4) y de las enfermedades del sistema respiratorio (94,4). Las enfermedades del sistema nervioso fueron la cuarta causa de muerte (46,1).

No sé cómo te quedas después de leer estos datos. A mí sin duda no me dejan indiferente, y más sabiendo que, de alguna manera y en su gran mayoría, TODAS ELLAS están relacionadas con el estilo de vida.

Además,

  • La Organización Mundial de Salud (OMS) afirma que Europa afrontará una crisis de obesidad de “enormes proporciones” hacia 2030, y sitúa a España entre los países en los que se espera un incremento significativo de los problemas de sobrepeso.

Imagen: portada del libro “El mono obeso”, de José Enrique Campillo Álvarez (lectura recomendada).

  • La tendencia de obesidad y sobrepeso se ha duplicado en las últimas dos décadas y media (1987 a 2012) según datos provenientes de estudios epidemiológicos a partir de datos de la Encuesta Nacional de Salud (ENS).
  • ALADINO (Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España. 2011, AESAN), enKid (estudio epidemiológico observacional transversal diseñado para los evaluar los hábitos alimentarios y el estado nutricional de la población infantil y juvenil española) y la base de datos de International Obesity Task Force (IOTF) concluyen que en la población española de entre 2 a 18 años la prevalencia de sobrepeso (14-24,6%) y obesidad (8,6-16,8%) han aumentado.
  • El Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE) que ha analizado a 3.801 hombres y mujeres españoles de entre 25 y 64 años y que ha evaluado la prevalencia actual del sobrepeso y la obesidad de la población entre 2014 y 2015, pone de manifiesto que la prevalencia de sobrepeso es más elevada en hombres que en mujeres. Así, entre el género masculino, el peso aumenta de manera significativa en el grupo de 25-34 años, seguido por el grupo de 35-44 años, mientras que entre las mujeres el peso aumenta a medida que la edad avanza.
  • En Galicia no ha dejado de aumentar: 11,2 (2001), 17,9 (2006), 19,2 (2012), 24,9 (2014-2015). Estamos entre las dos CCAA con mayor tasa e incremento de obesidad en España, siguiendo a Asturias. Y somos la primera en sobrepeso (43,5%), muy por encima de la media española (43,5%).

Gráfico: Faro de Vigo, periódico gallego (4/05/2016)

 

¿La dieta importa?

¡Y tanto!

Haciendo una simple búsqueda en PubMed (US National Library of Medicine National Institutes of Health) con las palabras “cancer” y “diet” se obtienen 40.566 resultados de publicaciones científicas que hablan de tal relación; con  “cardiovascular” y “diet” se obtienen 40.355; con “Alzheimer” y “dieta” se encuentran 1.183 resultados; y con “obesity” y “diet”, 52.973.

Por tanto, es evidente que existe una relación, y que ésta suscita interés en el ámbito científico y, en consecuencia, en el campo de la alimentación, en todos sus aspectos (diseño de nuevos alimentos, publicidad…)

¿Existen evidencias científicas de que la dieta ayuda a prevenir tales patologías?

Aquí te dejo algunas de ellas…

  • PREDIMED (PREvención con DIeta MEDiterránea): evaluó durante 6 años el impacto de la dieta mediterránea sobre 7.447 voluntarios con un alto riesgo cardiovascular. Los resultados fueron espectaculares y la repercusión mediática a nivel internacional también. En la actualidad, se está llevando a cabo Predimed-Plus.
  • Fundación Dieta Atlántica: proyecto gallego que al amparo de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ya está dando mucho de qué hablar.
  • EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition). Iniciado en 1992, medio millón de personas. 10 países.
  • The China Study: 23 años de duración, 10.000 familias de la China rural. Se observó, entre otras cosas, cómo familias que vivían en aldeas y que luego se mudaban a grandes ciudades o a otros países como Inglaterra, adquirían patologías típicas de tales lugares (obesidad, enfermedades cardiovasculares…). Su genética eera la misma, pero… ¿qué había cambiado? Su estilo de vida, incluyendo su alimentación.
  • La Sociedad Europea de Cardiología: consenso para prevenir las enfermedades cardiovasculares: aumentar alimentos de origen vegetal y reducir la ingesta de cárnicos, lácteos enteros, azúcares añadidos y sodio.
  • Una investigación que se publica en «Academic Pediatrics» asegura que el consumo de bebidas energéticas azucaradas, además de estar ligado a un mayor riesgo de obesidad, podría relacionarse con el trastorno por síndrome de hiperactividad y déficit de atención (TDAH). Los resultados muestran que los niños que consumen grandes cantidades de este tipo de refrescos podrían ser un 66% más propensos a padecer TDAH.
  • En 2013 The New England Journal of Medicine publicó los resultados de un estudio del Instituto Carlos III de Madrid en pacientes con riesgo cardiovascular que probaba que una dieta rica en frutas, frutos secos y verduras cada día y legumbres y pescado dos o tres veces por semana, y baja en refrescos, carnes grasas y dulces reducía hasta un 30% la probabilidad de infartos.

¿Y qué nos vende la industria alimentaria convencional?

Pues la mayoría de las veces, “comestibles” que mucho alimentan y poco nutren. Verás, existe una gruesa línea entre alimento y nutriente. Digamos que el primero hace alusión a todo aquello que consumes con el fin de que tu cuerpo “esté fuerte” (fruta, cereales, semillas, algas, frutos secos, carnes, pescados, huevos, agua,…); y el segundo, es aquello que tu cuerpo absorbe de lo que has comido (vitaminas, azúcares, lípidos, proteínas, sales minerales, agua, y también estarían los fitoquímicos, aunque no se consideran nutrientes como tal). Por tanto, lo realmente importante es lo que tu cuerpo absorbe (si lo absorbe).

Pero verás, dentro de la categoría “alimento” se encuentran también aquéllos que poco o nada nutren. Me refiero a la bollería industrial, los refrescos, las salsas envasadas, los cereales de caja, los lácteos transformados, las harinas, el azúcar y los aceites refinados, las conservas llenas de aditivos nada recomendables, las margarinas,…). Todos estos… Llamémosles “comestibles”, llenan tu estómago, pero no te nutren. Es más, en la mayoría de los casos, te “malnutren”: son bombas de grasas TRANS, azúcares simples y refinados, potenciadores del sabor, edulcorantes sintéticos, colorantes, hormonas (en productos cárnicos y lácteos), disruptores endocrinos (bisfenol A, ftalatos,…)… Tras comerlos no observarás un efecto inmediato como la pequeña inflamación que aparece tras la picadura de un mosquito. Te hablo de otra cosa… Te inflamas de forma silenciosa… Y la inflamación es la base de muchas patologías neurológicas, cardiovasculares, tumorales, tiroideas,…

A la industria alimentaria lo que le importa es suministrar palatabilidad, diseño, llenarte el envoltorio de claims y slogans súper mega guays. Llenarnos la cabeza de confusión. Ah! E ir a la moda.

Aquí algunos ejemplos ya expuestos por compañeros/organizaciones:

  • 15 de febrero de 2015, Lucía Martínez (Dime qué comes) analiza las “verdades” de las galletas HERO baby.

Esto es sólo un pequeño destape de las realidades que nos rodean en la actualidad. Y fíjate qué tan reales son que el pasado febrero de este mismo año (2016), la Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC) afirmó que “no es ético avalar productos alimenticios de dudoso beneficio o incluso perjudiciales”. Vale!! BRA-VO, colegas.

Entonces, ante estas 5 realidades…

1) Cada vez padecemos más enfermedades crónicas, y cada vez nos morimos más por ellas (recordemos que la principal causa de muerte en España es el grupo de las enfermedades del sistema circulatorio.

2) Se trata de prevenir, para evitar que se manifiesten. La dieta es un pilar preventivo clave dentro de ello.

3) La industria alimentaria convencional juega con nuestra palatabilidad en detrimento de nuestra salud.

4) Es importante estar bien informado, sentar las bases, para después poder tener la capacidad de filtrar la gran bomba de info que nos llega cada día.

5) Los centros educativos son lugares de encuentro y aprendizaje para muchos de los que serán los ciudadanos del mañana. Serán tus médicos, enfermeros/as, abogados/as, fisioterapeutas, cuidadores/as, chefs, profesores/as… Y, aún no siendo de una futura rama relacionada con la salud, es importantísimo adquirir una base de conocimientos que nos y les permitan ser independientes y poder filtrar toda esa publicidad que nos llega a través de los medios. En este sentido, y desde V de vegetal, te proponemos ésto.

… ¿Qué puedes hacer tú?

  • INFÓRMATE bien.
  • Come COMIDA REAL. Tu cuerpo no está preparado para “comestibles”.
  • Compra LOCAL y ECO-LÓGICO. ¿A quién destinas tu dinero?
  • Equipa tu cocina LIBRE DE TÓXICOS. Ya que inviertes en eco-lógicos, invierte también en útiles culinarios saludables.
  • Cocina con TÉCNICAS CULINARIAS SALUDABLES. Para que lo saludable no se transforme en dañino.  Pásate por la pestaña “recetas” de nuestra web.
  • MUÉVETE !!!   En tu cuerpo existe un aparato locomotor cuya función es… ¡moverte y mantenerte erguido!
  • Experimenta todas las EMOCIONES, intentando que sea de forma equilibrada. Permítetelo. Be water, my friend.

Porque todo ello forma parte de LA SILLA, tu silla.

También te animamos a…

  • Firma la petición creada en change.org para que se anulen los pactos entre la administración sanitaria y la malsana industria alimentaria. ¡Ey! ¡No lo pases por alto! Firma 🙂
  • Únete a Dietética Sin Patrocinadores (DSP), una Asociación Científica sin ánimo de lucro,a la que cualquier persona independientemente de su formación puede pasar a formar parte. “Lo que nos une es un interés por la nutrición más actual y por una divulgación libre de conflicto de sesgos”. De ellos ya te hablé en este otro artículo.

 

 

Por una educación en salud.

Por un futuro que honre el pasado. Cada día más sanos, silvestres y sabios.

 

 

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